25 de julio de 2026
Qué llevar en la mochila del Camino de Santiago (y qué dejar en casa)
La regla de oro: que tu mochila no pase del 10% de tu peso. Lista realista de lo imprescindible, lo que sobra y los errores del peregrino novato.
Hay una escena que se repite cada mañana en el Camino Portugués a su paso por O Porriño: peregrinos doblados bajo mochilas enormes, recolocando las correas con cara de arrepentimiento. El error número uno del peregrino novato no es el calzado ni las etapas: son los kilos de más.
La regla de oro: el 10%
Tu mochila cargada no debería superar el 10% de tu peso corporal (sin contar el agua). Si pesas 70 kg, unos 7 kg. Parece imposible; no lo es. Todo lo que pasa de ahí lo vas a notar en los hombros el día 2 y en las rodillas el día 4.
Lo imprescindible
- Calzado domado: zapatillas de trail o botas ligeras CON kilómetros hechos. Estrenar calzado en el Camino es la receta de las ampollas.
- 2 mudas técnicas (la que llevas + una): camiseta que seque rápido, ropa interior sin costuras, 2-3 pares de calcetines técnicos. Se lava por la tarde, se seca por la noche.
- Chubasquero o poncho: en Galicia no es opcional. Que cubra también la mochila.
- Botiquín mínimo: aguja e hilo o apósitos para ampollas, vaselina, ibuprofeno, protector solar pequeño.
- Botella o bolsa de agua (1-1,5 L): en el Portugués hay fuentes y pueblos con frecuencia; no cargues 3 litros.
- Documentación: DNI, tarjeta sanitaria, algo de efectivo y el documento del peregrino que irás sellando por el camino.
- Saco sábana si duermes en albergues, y chanclas para las duchas.
- Móvil + cargador + power bank pequeño. Tu cámara, tu mapa y tu diario van ahí.
Lo que sobra (casi siempre)
- La tercera muda "por si acaso". No llega a usarse nunca.
- El secador, la toalla grande, el neceser completo. Toalla de microfibra y neceser de avión.
- Los vaqueros. Pesan, no secan y no los vas a poner.
- Botas de montaña rígidas para el Portugués: es un camino amable; salvo lluvia intensa, calzado ligero gana.
- El miedo. Es lo que más pesa. El Camino está señalizado, acompañado y lleno de gente que ayuda. Sobran los "y si".
Tres consejos de quien lo ve pasar cada día
Waymino nace en O Porriño, un pueblo que el Camino Portugués cruza cada mañana, así que esto lo vemos a diario:
- Empieza con etapas cortas. 20 km al día como máximo la primera semana. El Camino no es una carrera.
- Lava cada tarde, seca cada noche. Con dos mudas técnicas sobra, de verdad.
- Deja hueco (y peso) para lo que importa. Un imperdible te aguanta los calcetines; nada te aguanta las ganas cuando llegas roto por cargar de más.
Lo único que no pesa: tus recuerdos
Hay algo que ningún peregrino debería dejar en casa y que no ocupa espacio: una forma de guardar el viaje. Las fotos acaban enterradas en la galería y a los dos años solo queda un "fue increíble". Nosotros hicimos algo para eso: una pulsera que guarda tus fotos, notas y momentos con solo acercar el móvil, y que al llegar a Santiago te devuelve tu Camino entero en un vídeo que es solo tuyo. Sin apps y sin peso en la mochila.
Si estás preparando tu Camino —para este otoño o para el Año Santo 2027—, échale un ojo a la Edición Fundadores de Waymino: solo 200 pulseras numeradas, preparadas en Galicia.
Buen Camino.
¿Preparando el tuyo? 200 pulseras numeradas. El Camino no se acaba en Santiago.
Ver la Edición Fundadores